Un día cualquiera

En esta lección:

  • Disponga un espacio y los elementos en ese espacio
  • ¿Música o no música?
  • Horarios y metas
  • La vida del escritor y la familia

 Resumen de la lección

Aunque para muchos el momento de escribir llega cuando aparece la musa y la inspiración, el escritor profesional no se lo puede permitir, pues de su trabajo dependen muchas personas y hay mucho dinero de por medio. Para lograrlo es necesario construir rutinas.

Como escritores profesionales debemos encontrar un lugar para escribir. Este espacio no saldrá de un día para otro, debemos irlo construyendo, lo importante es que allí nos sintamos cómodos y tengamos todo lo que necesitamos para escribir.  Además del computador, debemos tener cosas que nos generen agrado por el espacio y que se acomoden a nuestros gustos. Seamos indulgentes con nuestra comodidad, pues algunas veces estaremos pasando por momentos difíciles y si no queremos estar en ese espacio, no vamos a poder cumplir con los tiempos de entrega.

La música, un dilema que se nos presenta cuando estamos comenzando a escribir. La recomendación es que, mientras logramos entrenarnos, si vamos a escribir no tengamos música, ya que necesitamos oír a los personajes y concentrarnos mucho en lo que tienen que decir.

Las rutinas hacen parte de la vida del escritor profesional, pongámonos metas y objetivos para cumplir en el día, también programemos momentos de descanso. Todas estas cosas nos ayudarán a organizar nuestra vida y a entrenar a nuestra mente a trabajar cuando la necesitamos, no cuando llegue la inspiración.

Si tenemos familia, es importante que logremos separar ambas cosas. Tomemos la escritura como cualquier otro trabajo y démosle el espacio y el tiempo que esto requiere. 

Para reflexionar y hacer

  • ¿Cómo es su espacio de trabajo? Organícelo, dese gusto.
  • Organice su rutina diaria, tenga tiempos de trabajo y de descanso

Descargue aquí el capítulo del libro de ejercicios: 21. Un día cualquiera