¿Quién peca más, el que lee o el que escribe?

En esta lección:

  • ¿Corregir o intervenir?
  • Escritura y producción en caliente
  • Cuando decir si, cuando decir no
  • Autoría vs Opiniones ajenas

 Resumen de la lección

Uno de los momentos más duros para un escritor es cuando llegan las devoluciones y los cambios, estás pueden venir por parte del productor, de asesores editoriales, del director o incluso de los actores. Es importante saber lidiar con ellas para no frustrarnos.

No es posible decir que un guion está bien o mal escrito, podemos decir que está cerca o lejos de las intenciones del producto. Por eso, cuando llegan las devoluciones no las podemos llamar correcciones, mejor llamémoslas intervenciones. Entender que el guion que nos fue devuelto no llegó porque hicimos mal nuestro trabajo, sino que, por una u otra razón, no fuimos claros, perdimos el foco o nos fuimos por una narrativa que no era la pactada, hará de la intervención un proceso más edificante.

Un aspecto único de escribir para televisión es que, por innumerables razones, estamos escribiendo muy cerca del aire.  Cuando esto pasa, la producción afecta a la escritura y tenemos que estar preparados para estas ocasiones.

Los valores éticos hacen parte del escritor y es por esto que debemos aprender tanto a decir si, como a decir no. Esto dependerá del requerimiento y de cómo este afecte la historia.

Cuando llegan las devoluciones nos encontramos ante el dilema de ceder ante las opiniones ajenas o mantener nuestra autoría, no hay manera de cuantificar en cuánto debemos ceder, esto depende del alma y la sensibilidad de cada uno. Debemos saber que algunas veces las opiniones ajenas pueden enriquecer nuestra historia y es bueno escucharlas y que algunas veces, estas opiniones pueden traicionarla y cambiarla a una historia que no es la nuestra, es aquí donde no debemos ceder.

No permitamos que el ego se convierta en nuestro enemigo, escuchemos las opiniones y miremos cuánto de eso nos puede servir.

Para reflexionar y hacer

  • Pídale a una persona que lea su guion y le haga comentarios. Tome estas opiniones y, si son enriquecedoras, haga las intervenciones necesarias, si no lo son, explíquele a esa persona por qué no considera que esos sean buenos cambios en su historia. Entrénese en escuchar y enfrentarse a diferentes opiniones.

Descargue aquí el capítulo del libro de ejercicios: 20. ¿Quién peca más, el que lee o el que escribe?