Andrés es un joven escritor que es llamado a trabajar en la sección judicial del tabloide «El Inquisidor». A pesar del terror que siente hacia los muertos, él acepta debido a su precaria situación económica que lo obliga a emplearse en donde la muerte y la sangre son el pan de cada día.
Cadáveres de mujeres bellas aparecen por toda la ciudad y un tabloide, El Inquisidor, es el mejor informado sobre el tema.